Acuarios plantados con Cuba

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En la década de los 30 del siglo pasado se inició en los Países Bajos un nuevo estilo en la acuariofilia llamado Acuario Holandés. Su peculiaridad es que se enfoca en las plantas: su disposición, colores, texturas y la dimensión de tallos y hojas.

Puede llevar peces que no ingieran plantas ni afecten la decoración, como pequeños tetras, y su papel sería simplemente utilitario.

El fotógrafo y acuarista japonés Takashi Amano realizó una aproximación diferente a este tipo de acuario: el Acuario Natural. Aplicó el concepto estético de jardinería japonesa, recreando un paisaje acuático en miniatura. Este nuevo estilo hace fuerte énfasis en la vegetación tapizante de hojas pequeñas, con el propósito de simular la hierba o el musgo de las praderas y paisajes abiertos.

Descubrimiento

Holger Windeløv, fundador de la compañía danesa Tropica, especializada en la producción y comercialización de plantas y utensilios para acuarios, organizó una expedición a Cuba, en el 2003, con el objetivo de buscar nuevos ejemplares para introducirlos en el mercado internacional.

Como fruto de esta expedición varias especies cubanas se popularizaron a nivel mundial y en nuestro país, como fueron la Proserpinaca palustris, la Ludwigia inclinata var. Verticillata y la Hemianthus callitrichoides, que es la planta tapizante de acuario con las hojas más pequeñas del mundo y una de las más conocidas en los acuarios plantados.

El biólogo cubano Eusebio Canicio Delgado Pérez, experto en la botánica de plantas acuáticas, llevó al equipo de Tropica a la Isla de la Juventud y a Las Pozas, cerca de Bahía Honda, donde descubrieron la Hemianthus callitrichoides en su forma emergida. El nombre popular de la recién descubierta planta nace del deseo de Eusebio de que lleve el nombre de nuestra isla, Cuba, por el cual es conocida desde entonces.

Descripción y cuidados

La Cuba es una planta de tallo, que puede ser cultivada tanto sumergida como emergida. Tiene hojas milimétricas y redondeadas, repartidas alrededor del tallo en número de dos en cada nudo, que dependiendo de la intensidad lumínica y de los nutrientes disponibles puede variar del verde claro al oscuro en condiciones óptimas; amarillándose si faltan nutrientes o dióxido de carbono (CO2).  Debe estar a una temperatura entre los 18 y 30 oC y mantenerse a un pH entre 5 y 7.

Necesita un sustrato fino, no muy compacto y enriquecido con quelatos de hierro*, arcilla, laterita** y humus; con uno o dos centímetros de profundidad, pues las pequeñas raíces no penetran más allá.

Aprovecha muy bien los nutrientes suspendidos en el agua, que deben ser proporcionados por el abonado periódico, como mínimo dos veces por semana y el aporte de CO2 es imprescindible para lograr que prospere en su forma sumergida.

Necesita de una iluminación alta o muy alta, pero al cultivarse emergida se debe cuidar de que no reciba los rayos del sol directamente.

Para sembrar Cuba se escogen pequeños grupos de la planta y se siembran a cinco centímetros de distancia entre sí. En tres o cuatro semanas los espacios intermedios se llenarán con nuevos brotes hasta crear el tapiz característico.

*Los quelatos son compuestos derivados de metales que pueden ser asimilados fácilmente por los seres vivos sin que les causen problemas. Un ejemplo de esta sustancia es el fumarato ferroso.

**Laterita es un tipo de suelo rico en hierro y otros minerales.

 

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