MODELISMO NAVAL

Taller en el hogar

Taller. Un sitio para trabajar en el hogar

Además de algunas herra­mientas imprescindibles que debe tener quien gusta del modelismo, es necesario dis­poner de un sitio para trabajar, al que llamaremos taller. No se asus­te por esa palabra, nos referimos a un lugar cualquiera de su casa, cuarto de desahogo o garaje, siem­pre y cuando sea un reducido pero acogedor rincón.

Debe tener una adecuada ventilación e iluminación, esto puede ser bajo una ventana o lo más cerca posible de una puer­ta. Por supuesto, su ubicación dentro de la vivienda no debe interrumpir el paso de sus ocu­pantes y es conveniente evitar que estos, o los vecinos, sean molestados por los ruidos que se produzcan. Mesetas de cocina y mesas de comedor no son las mejores opciones. Y si eres me­nor de edad con intenciones de ser modelista, siempre consulta con tus mayores antes de “ocu­par” un territorio hogareño.

Instalar una mesa de traba­jo para su taller de maquetismo  no requiere de una gran área. Le ofrezco una interesante idea de cómo puede hacerse, aprove­chando una esquina cualquiera. Consiste en un pequeño armario cuya tapa abatible será su mesa, a la que hay que dotar de ilumi­nación. De esta manera tendrá a mano los utensilios, accesorios, pinturas y adhesivos, y ocupará poco espacio una vez recogido.

Si se hace con esmero, se pinta o barniza, no afectará la estética del lugar donde se encuentre.

Otro asunto de interés para el aficionado son los materiales y complementos que requiere para su labor; son aquellos diminutos objetos que al parecer no tienen utilidad alguna, pero que cuando los necesitas, resulta que no los encuentras o recuerdas que los ti­raste a la basura.

Muchos de los detalles a bor­do de un modelo naval, pueden ser representados empleando al­fileres, alambres (de cobre y eléc­tricos), arandelas, cuentas de co­lores, cadenas de bisutería rotas, palillos para limpiarse los dientes, fósforos usados, tornillos, tachue­las, sujetapapeles, clips de varios tipos, pedazos de cartón, carretes de hilo, botones e infinidad de co­sas más.

Pero es preciso tenerlos a mano y clasificados; para lo cual se puede hacer una caja con divisiones, tam­bién es posible utilizar pomos. Es necesario que estén adecuadamente integrados a su gabinete-taller o dis­ponibles en un lugar apropiado de la casa donde no estorben.

Anímese, haga su factoría y comience los trabajos en su peque­ño, pero seguramente eficiente as­tillero.

 

 

 

Por Octavio Céspedes Calaña

Encuentro entre modelistas

El sábado 10, de marzo el museo de arqueología del Centro Histórico de la Habana fue escenario de un interesante evento. Allí, en una de las salas adornadas de bellos murales coloniales repletos de historias, asistieron modelistas de diferentes regiones, quienes se dieron cita por primera vez en mucho tiempo.  

Modelismo naval

Fuerza se cumple un viejo anhelo: justipreciar el valor de ese inmueble como primer exponente de la arquitectura militar renacentista en América, a la vez que arqueología subacuática e historia de la construcción naval convergen en sus espacios expositivos. A toda vela, se puede transitar por la diversidad de la temática marinera: hallazgos provenientes de naufragios, recreación de la vida a bordo y modelismo naval.

S. M. Santísima Trinidad

A 240 años de su botadura en la rada habanera y salido del aserradero del Real Arsenal de La Habana, ha regresado al Centro Histórico de la Ciudad el mayor bajel de su tiempo. Construido por un equipo de modelistas navales de la Oficina del Historiador, el modelo del navío Santísima Trinidad permanecerá al amparo de los baluartes del Museo Castillo de la Real Fuerza.

 

Modelista naval de veinte años

Lázaro Falcón Romero desde muy pequeño sintió afición por los barcos. Nació el 1ro de febrero de 1992 en La Habana, y reside en el Cotorro. También gusta de los aviones, pero en especial aprecia los barquitos que funcionan con motor. Al adquirir los primeros exponentes llenó la bañadera de su casa y… ¡A navegar! Cuando nos conocimos no demoramos en abordar el tema del modelismo naval —tenía entonces 19 años—, así supe de su sueño de construir un modelo navegable.

Exposición de minimodelos (embarcaciones)

Afición y arte.

Nuevamente los aficionados al modelismo, se reúnen en el salón de conferencias del  Museo Castillo de la Real Fuerza para exponer, y debatir interesantes temas

Encuentro de aficionados al modelismo

La cita se efectuará en el capitalino  Museo del  Castillo de la Real Fuerza,  éste sábado 11 de marzo a las 10:00 de a las mañana con la finalidad de intercambiar experiencias en la fabricación de los ejemplares construidos por ellos.

Los modelistas  navales y todos aquellos que les gusta la miniatura además,  conversarán sobre disimiles temas, intercambiarán experiencias en la construcción de sus objetos, así como los materiales y herramientas a utilizar.

En el Castillo de la Real Fuerza

Aficionados al modelismo naval se reúnen en el capitalino  Museo del  Castillo de la Real Fuerza, para intercambiar experiencias en la fabricación de minimodelos de embarcaciones construidos por ellos,  las herramientas a utilizar, así como materiales reciclados en sustitución de otros de difícil adquisición

 

Afición por las pequeñas embarcaciones

Este entretenimiento se convierte en ciencia y requiere conocimientos específicos cuando los aficionados se proponen realizar proyectos propios, deben conocer un poco de interpretación de planos, carpintería, mecánica, artesanía y electricidad. La consumación de todo, llega en el momento de echar al agua el modelo a navegar sin contratiempos.

Modelismo naval en La Fuerza

El Castillo de la Real Fuerza, una de las fortificaciones construidas durante la etapa colonial para defender la ciudad, sirve de sede al encuentro de un grupo de entusiastas aficionados del modelismo que se dan cita allí el segundo domingo de cada mes.

En esta ocasión, el diálogo comenzó con la presentación de dos versiones del buque Ulises (1,50 m) en diferentes etapas de su historia construidos al mismo tiempo por el aficionado Daniel Sánchez; Wilfredo Díaz (Wildi), fiel colaborador de Mar y Pesca, describió la construcción del Pilot; en tanto que Céspedes, quien se encargará de la sección Modelismo Naval a partir del número 426 correspondiente al mes de noviembre, mostró mediante fotos a Madurodam, maqueta-ciudad holandesa, en la que destaca el medio fluvial y modelos navales dinámicos navegando en él, cuyos detalles podremos disfrutar en las páginas de nuestra publicación.
Atraídos por las miniaturas, también se unen al grupo coleccionistas, y Juan Infante asombró con una selección de su colección de autos. Por su parte, Cardet, experimentado maquetista que ha recreado el Granma en más de una ocasión, dialogó con los presentes sobre los materiales que se pueden utilizar en la construcción y decoración de maquetas y modelos.

El Pilar tuvo dos capitanes.

El Pilar tuvo dos capitanes. En 1937, Carlos Gutiérrez, cuando Hemingway viajó a Europa como corresponsal para cubrir la Guerra Civil española. A su retorno, lo sustituyó Gregorio Fuentes, aquien el escritor había conocido en sus primeros viajes a Cuba.

El Pilar por radio control

Entrevista al colaborador de Mar y Pesca y modelista naval Israel Wilfredo Díaz Gómez (Wildy), que construyó un modelo navegable de El Pilar, la embarcación de Ernest Hemingway durante su estancia de veinte años en Cuba

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