Plástica

Leopoldo Romañach Guillén, imprescindible figura de la plástica cubana

Marinas: más allá de la realidad

Para hablar con propiedad de la pintura cubana de inicios del siglo XX es importante mencionar a Leopoldo Romañach Guillén, imprescindible figura de la plástica cubana del período denominado Cambio de Siglo en Cuba. Más que el catedrático por excelencia que fue, se destacó como excelente retratista y paisajista.

Muchas de sus obras son referencia necesaria para destacar el período antes mencionado. De ellas nos centraremos en los temas marinos, “lo mejor de su obra -según afirma Adelaida de Juan, en su libro Pintura cubana: temas y variaciones-, pues aclara su paleta y logra en ocasiones, apuntar algo de la espontaneidad y ligereza, ausentes del resto de sus trabajos”.

En el período en que se mueve este artista se caracteriza por integrar, como elemento innovador, al hombre y su modo de vida al entorno que le rodea. En cada obra se puede apreciar la incorporación del bohío o la caseta donde descansan los pescadores luego de una ardua jornada de pesca, como una unidad necesaria de la composición, amén del resto de los componentes finales que amenizan la obra en su conjunto.

El artista ubica su caballete un poco más atrás de la costa para obtener una visión más abarcadora; lo hace con el objetivo de reflejar en su paisaje otros elementos. En ocasiones lo ubica a un costado del mar, para buscar contrastes muy bien marcados entre éste y la tierra. El horizonte marino siempre está dispuesto en un tercio racional de toda la composición; es como traspolar la fotografía a la pintura en proporciones muy bien estudiadas.

En las obras de Romañach hay que destacar, básicamente, la direccionalidad que adquieren los elementos que integran la composición. Cada uno apunta de manera objetiva al punto central: el hombre y su modo de vida; la entrada de la bahía, el viento, los árboles, todo apunta a esa dirección. Ingeniosamente logrado a base de pinceladas impresionistas, y a puro color. Este último adquiere una luminosidad característica, se tornan muy real para representar al trópico más puro.

Los tonos, los contrastes, las proporciones asumen una ligereza espontánea, armoniosa en toda la composición. Cada una busca su integración y el resultado final es la realidad, la maravilla de cada localidad. No por gusto su autor tiene la fama y el prestigio que lo caracterizan. Ver sus obras es tan atractivo como degustar el placer más exótico. El museo de Bellas Artes de La Habana, salvaguarda éstas y otras destacadas obras suyas.

El mar en la obra de Isolina Limonta

La guantanamera comenta   “El mar, está imbricado en cada uno de los senderos que he recorrido, pienso en él como la puerta de la casa, como el vecino más cercano, forman parte  de mi obra"

Niños en la playa

El mar en la plástica

Joaquín Sorolla fue uno de los pintores españoles más prolíficos. Etiquetado a veces como impresionista, en realidad su estilo maduro se definió mejor como luminista, técnica que dominó con maestría,  la luz  la combinó con escenas cotidianas como la que se muestra en la imágen

Sumergirse, nadar, dibujar...

Erienny José González Magariños (1987) natural de Guáimaro, Camagüey, regala a la revista
algunas  de sus obras  que tienen que ver con el maravilloso mundo marino
 

Artes visuales Espejo de río

La ciudad de Sancti Spíritus, con cinco siglos de existencia, nació en el centro del país sin posibilidades de recibir la brisa marina. La nostalgia por el agua se hace sentir en sus pintores, quienes acuden reiteradamente a los espejos de su río, el Yayabo

El mar en la plástica

 “El mar en mi obra va más allá de una definición formal, es un concepto metafórico. Considero el mar como un sentimiento, no es solo lo que representa, es más conceptual, refiere la artista de la plástica Alicia Leal Veloz,   al comentar sobre la presencia del en sus obras

Tomás Núñez, Johny: En un mundo de peces

La temática de los peces y del mundo marino en general es para Tomás Núñez González –Johny- artista de la plástica, su fuente de inspiración ya que emplea metafóricamente elementos distintivos de la fauna marina en pos de transmitir un discurso reivindicador acerca de tales sujetos

Paul Klee, nacido el 18 de diciembre de 1879 cerca de Berna, Suiza

Paul Klee (1879-1940)

Paul Klee, nacido el 18 de diciembre de 1879 cerca de Berna, Suiza, de padre bávaro y de madre francesa, es uno de los más originales artistas. Creador del grupo Blaue Reiter (Jinete azul). Puede clasificársele como expresionista, per él se distingue de otros pintores pro sus exploraciones sui generis en el dominio de la fantasía. Su padre era profesor de canto en una escuela normal cantonal, y su madre también era música.

Henri Matisse en Cateau-Cambréris,

El mar en la plástica: Henri Matisse

Matisse (1869-1954): Nació Henri Matisse en Cateau-Cambréris, al norte de Francia, el 31 de diciembre de 1869. A los doce años ingresó en el Liceo de Saint Quentin y culminó allí con éxito sus estudios de secundaria. Su padre quería que él fuera jurista y, en efecto, siguió los cursos de Derecho en París (1887-1889) y trabajó como pasante de abogado.

Lescay

Lescay, el pez y la hoja

Ocurrió en el colegio José Joaquín Tejada. Era la primera vez en mi vida que ingresaba en una escuela de arte. Sobre cada una de las mesas de los aspirantes habían puesto una hoja de los árboles del patio como referencia. Igual teníamos barro para reproducirla. Pero como no entendí la intención de los profesores, tiré la hoja al piso y modelé un pez. Tan pronto me percaté que no era un pez, sino una hoja lo que debía hacer, lo deshice, tomé rápidamente la hoja del piso y la reproduje.

Auguste Renoir (1841-1919)

Auguste Renoir nació en Limoges, Francia, el 24 de febrero de 1841. Cuando él tenía pocos años, el padre —un agobiado sastre con numerosa prole— se trasladó con toda la familia a París en busca de mejorar su economía. En su niñez, Auguste mostró talento, y no solo en el dibujo o en la pintura, pues dícese que su voz impresionó al después famoso operista Charles Gounod, entonces inspector escolar, por su timbre y calidez.

El tiburón de Abela

En  el Mar en la Plástica se hace referencia a una exposición de Eduardo M. Abela Torrás  presentada en la galería El reino de este mundo, de la Biblioteca Nacional  José Martí. El autor de la nota, comenta que  “se nos antojó titularla  El tiburón de Abela, sin previa consulta al artista”
 
Subscribe to RSS - Plástica