El malecón de mi ciudad

Por: Olida Ortega Toledo

Para  ver el mar en la provincia avileña hay que trasladarse al norte, un poco más allá de la ciudad de Morón donde está la laya La Tinaja, y por el sur hasta el poblado de Júcaro. Estos son los lugares donde podemos encontrar agua salada, pues Ciego de Ávila se ubica casi al centro de la provincia. Sin embargo, los lugareños pueden disfrutar de un hermoso malecón construido alrededor de un lago artificial conocido como La Turbina.

Según se cuenta, en ese lugar existió una rococera* que un buen día amaneció cubierta de agua. Se estima que en su fondo quedaron atrapados todos los instrumentos de trabajo y algún que otro vagón de ferrocarril donde se transportaban los materiales que de allí se extraían.

También la comunidad vio derramarse en varias oportunidades sus aguas y cubrir gran parte de la urbe, esto pasaba cuando se sucedían temporales por varios días, yo pude ser testigo del último desborde, en la década de los noventa, después del cual se construyó el malecón.

En sus márgenes ha ido creciendo el Parque de la Ciudad, donde existe una cadena de restaurantes, jardines infantiles de recreo, con juegos y otras opciones para el entretenimiento de la población, como los paseos en bicicletas acuáticas por el lago, dentro del que se construyó el Madre de Agua, un restaurante flotante cuya oferta es confeccionada con productos del mar.

Es un bello lugar, adonde acuden los enamorados en las noches calurosas para recibir la suave brisa que proporciona el lago, ideal para que los niños jueguen o los amigos se sienten a conversar.

* Vocablo popular usado en la región para designar una especie de cantera de donde se extrae material rocoso para la construcción de carreteras.