El malecón de mi ciudad

Por: Olida Ortega Toledo

Para  ver el mar en la provincia avileña hay que trasladarse al norte, un poco más allá de la ciudad de Morón donde está la laya La Tinaja, y por el sur hasta el poblado de Júcaro. Estos son los lugares donde podemos encontrar agua salada, pues Ciego de Ávila se ubica casi al centro de la provincia. Sin embargo, los lugareños pueden disfrutar de un hermoso malecón construido alrededor de un lago artificial conocido como La Turbina.

Según se cuenta, en ese lugar existió una rococera* que un buen día amaneció cubierta de agua. Se estima que en su fondo quedaron atrapados todos los instrumentos de trabajo y algún que otro vagón de ferrocarril donde se transportaban los materiales que de allí se extraían.

También la comunidad vio derramarse en varias oportunidades sus aguas y cubrir gran parte de la urbe, esto pasaba cuando se sucedían temporales por varios días, yo pude ser testigo del último desborde, en la década de los noventa, después del cual se construyó el malecón.

En sus márgenes ha ido creciendo el Parque de la Ciudad, donde existe una cadena de restaurantes, jardines infantiles de recreo, con juegos y otras opciones para el entretenimiento de la población, como los paseos en bicicletas acuáticas por el lago, dentro del que se construyó el Madre de Agua, un restaurante flotante cuya oferta es confeccionada con productos del mar.

Es un bello lugar, adonde acuden los enamorados en las noches calurosas para recibir la suave brisa que proporciona el lago, ideal para que los niños jueguen o los amigos se sienten a conversar.

 

* Vocablo popular usado en la región para designar una especie de cantera de donde se extrae material rocoso para la construcción de carreteras.

 

Triángulos misterios

Por Daniel D. Solano Bacallao

 En varias regiones de nuestro planeta, existen áreas en las que buques y aviones se esfumaron sin dejar rastro o emitir señal alguna. Las causas hacen surgir múltiples suposiciones. Una de ellas es la presunta existencia de triángulos misteriosos en varias zonas del mundo. 

El más conocido

El Triángulo de las Bermudas es el más popular de todos. Se localiza en el área que une las islas Bermudas, la península de la Florida y Puerto Rico, aunque no se precisan bien sus límites, pues para algunas fuentes abarca parte del Golfo de México, Cuba y el mar Caribe, y otras incluyen sitios antes temidos como el Mar de los Sargazos, el cabo Hatteras y la Corriente del Golfo.

Hipotéticas sedes de la Atlántida, como la isla de Bimini en las Bahamas, o la región submarina del noroccidente de Cuba, llamada por algunos la “Atlántida de Guanahacabibes” por su semejanza con una ciudad sumergida, se ubican también en él.

 En todos los mares

En casi todos los mares del planeta se describen “zonas de terror” semejantes al mencionado anteriormente. Uno de ellos es el llamado Triángulo del Dragón. Las fuentes que lo citan no lo sitúan en una locación exacta; para unas, está entre Hong Kong, Filipinas y Taiwán; para otras, entre Japón, Guam y Filipinas; y una tercera, al este de Japón, en la franja marina que separa la Honshu de la isla Marcus.

El Triángulo del Diablo, o de las Baleares, en el mar Mediterráneo, ocupa el área entre las islas Sicilia, Menorca-Mallorca y Argelia. En este caso lo más llamativo ha sido la serie de catástrofes sufridas por submarinos, como los franceses Sybile (1952), Eurídice (1970) y Minerve (1968). Un lugar de usuales desapariciones es el llamado Cuadro de San Lorenzo en el ártico canadiense, donde “millares de naves han esfumado con sus tripulantes”, según un reporte de la agencia AFP a propósito del hundimiento del Artic Explorer, en 1981.

La región norteña de los Grandes Lagos resalta como sitio de alto peligro a juzgar por las escalofriantes estadísticas. De acuerdo con el historiador marítimo Frederick Stonehouse, más de 30 mil personas han perdido la vida allí. Se estima que han sucedido, desde 1679, entre 6 mil y 10 mil naufragios.

De los EE.UU. proceden la mayoría de quienes les dieron nombre. Linda S. Godfrey en su libro Weird Michigan (2006), aseguró la existencia de un triángulo paranormal en la parte central de ese lago. Este comprendería los vértices situados en Ludington, Benton Harbour (Michigan) y Manitowoe (Wisconsin).

Joseph A. Citro denominó Triángulo de Bennington a una superficie del suroeste de Vermont, donde gran número de personas se perdieron en el período de 1920 a 1950. Este tiene contacto con el de Brigewater, en el vecino estado de Massachusetts y abarca los alrededores de la montaña Glastenbury.

El Triángulo de Brigewater cubre unos 520 km2 al sureste de Massachusetts. Durante siglos se le ha considerado una región donde suceden los más extraños e inexplicables fenómenos. Loren Colean le dio este calificativo en su libro Misterious America (2007).

El Triángulo de Bass Strait está situado en Australia, entre las costas de Victoria y la isla de Tasmania. Comprende el área del estrecho homónimo que posee unos 300 km de ancho, 200 km de norte a sur y un promedio de 30 m de profundidad. Su denominación surgió en 1978, tras el extravío de un pequeño avión Cessna.

El Triángulo de Romblón está posicionado en aguas del centro del archipiélago filipino. Alcanza las cercanías de la provincia del mismo nombre e incluye las islas Dos Hermanas (Isabel y Carlota) y la isla Sibuyan. Se le atribuyen desastres misteriosos.

Además de los mencionados, algunos escritores señalan al vértice Marysburg, al este del lago Ontario, como otro posible lugar fatal, al igual que el mar de Formosa o Taiwán.

¿Qué sucede?

La indefinición en los límites de estos triángulos es una evidencia simple de la ligereza con que se concibe su existencia a partir de figuras geométricas. La tierra no tiene espacios de perfecta geometría donde sus leyes se apliquen con igual rigidez.

Las principales causas de las pérdidas de naves en estos lugares son meteorológicas, a las que se suma la acción de huracanes, olas gigantes, piratería, mafia marítima, desastres ingenieros, entre otras, por las cuales incontables barcos pueden haber desaparecido sin tiempo de emitir una señal de auxilio.

En el caso de las Bermudas, por citar un ejemplo, anualmente millones de pasajeros surcan sus aguas en aviones y trasatlánticos turísticos. La pérdida de unos pocos se puede considerar nimia en relación con las abrumadoras estadísticas del tráfico internacional por esa región, en la que se han perdido vidas debido a otras causas bien diferentes de los efectos siniestros que se le atribuyen.

Algunas de las configuraciones atribuidas al Triángulo de las Bermudas.

Observe como varias de ellas incluyen a Cuba en su interior.

La Costa de los Esqueletos

Por Abdel Kim

En Namibia, una tenebrosa puerta adornada por la imagen de dos carabelas y restos de una gran ballena anuncia la entrada a un inmenso desierto, que domina todo el paisaje interior hasta alcanzar casi 140 km. El océano Atlántico queda a sus espaldas y se conoce como Skeleton Coast o Costa de los Esqueletos.

Los primeros navegantes europeos que fondearon en los litorales namibios fueron los portugueses en 1486, con Diego Cao al mando de una pequeña flota. Al año siguiente el luso Bartolomeu Díaz, dejó como señal de su llegada una cruz de piedra muy similar a la que se observa actualmente en Punta de Díaz o Díaz Point. Fue tan grande la expresión de horror que debe haberles causado a los viajeros este paisaje, que llamaron al lugar las Puertas del Infierno.

Las orillas tienen muy poca altura, están casi a ras con el mar. Lo único visible por el ojo humano y los radares, son las dunas de arena, que están muy separadas de las costas y dan la impresión de que se navega seguro por aguas profundas.

También su nombre puede deberse a la cantidad de restos de animales que se encuentran desperdigados por toda el área, fundamentalmente por la excesiva y discriminada caza, que tiempo atrás llevaban a cabo los balleneros occidentales.

¿Pero qué hace que estos contornos sean tan peligrosos? Las condiciones de aridez que presenta se deben fundamentalmente a la corriente de Benguela. Las aguas frías que fluyen desde el sur enfrían la atmósfera al entrar en contacto con ella y reducen el nivel de las precipitaciones. Debido a esto la humedad es ínfima y toca tierra en forma de niebla.

Además, la franja está dominada por bancos de arenas. Los fuertes vientos del desierto empujaron cantidades considerables de polvo al océano. Con el paso del tiempo se acumularon bajo el agua, creándose rampas y fondos prácticamente invisibles para los hombres de mar.

Las mareas son también un factor determinante. Estas tienen valores considerables y tienden a hacer encallar todo buque que navegue en una profundidad exacta para su calado.

Paradójicamente esta región ha sido constituida parque nacional. Aparte de las vistas, casi tenebrosas, podemos presenciar diversos ejemplares de la fauna y una mínima representación de la flora.

Lo que primero llama la atención es la increíble cantidad de leones marinos que habitan allí. Gracias a la veda de su caza y a que cada vez eran menos los que se aventuraban a navegar por estos parajes, la comunidad se reprodujo a niveles apresurados, aumentándose su número hasta sobrepasar los cientos de miles.

También pueden presenciarse elefantes, rinocerontes negros, la hiena, el chacal o el león costero. Estos animales viven cerca de las pocas fuentes de agua que existen en el desierto, y se alimentan principalmente de cachorros de leones marinos y restos de ballenas que quedan varadas en la playa.

La vida marina también es muy abundante, a tal punto que se puede afirmar que es una de las principales zonas de pesca del planeta. La corriente oceánica de Benguela trae consigo grandes cantidades de plancton, que se convierten en alimento de muchas especies.

Para el hombre las condiciones son muy difíciles, pero ha sabido engranarse bien al ambiente del lugar. Los puertos de Walbis Bay y Luderitz, en territorio namibio, garantizan la pesca y la minería, centrada básicamente en los diamantes.

La Costa de los Esqueletos puede ser un lugar en extremo peligroso, pero como la naturaleza nos tiene acostumbrados, no todo es blanco y negro. Allí, en ese desértico punto geográfico, la vida salvaje fluye plácida y constantemente. Para unos podrá ser la entrada del infierno, sin embargo, para otros es uno de los sitios más espectaculares del orbe.

MEXCALTITÁN DE URIBE

Por: Pedro Pérez Bordón

El barco quedó atracado en San Blas, en la costa del Pacífico mexicano, para realizar algunas reparaciones. El lugar se había hecho famoso por inspirar la canción La loca del muelle de San Blas, del grupo Maná: se trataba de una mujer que un día despidió a su gran amor cuando salía a la mar y nunca regresó. Existen allí otras historias y leyendas, pero lo contado sobre la isla de Mexcaltitán de Uribe invitaba a visitarla.

Desde el embarcadero de La Batanga, en la propia ciudad de San Blas, una embarcación llevaría a los curiosos cazadores de islas desde las pantanosas aguas y manglares de la Laguna Grande de Mexcaltitán hacia un islote del mismo nombre. La forma de este es particularmente redonda y en sus escasos 400 metros de diámetro habitan cerca de mil personas.

En tierra sorprende el diseño urbano en el que se destacan calles paralelas que atraviesan el islote de norte a sur; otras similares corren en dirección este-oeste, mientras toda la red vial se cierra en una calle en forma de anillo. En la intersección de las que corren paralelas se forma una plaza donde late la vida local.

Apenas habían transcurrido cuatro horas aquel día de julio cuando las hileras de co­loridas casas de poca altura, con techos de tejas construidas sobre muros o aceras, se convirtieron en márgenes de canales na­vegables, formados a partir de las abun­dantes precipitaciones que rápidamente inundaron las calles. Quedaba claro para todas las razones por las cuales se consi­dera el lugar como una Venecia mexicana.

Las fuentes de ingresos más importantes en la isla son el turismo y la pesca, sobre todo del camarón. Durante la mañana re­gresan las embarcaciones con la captura de la noche anterior. La mayor parte abas­tece directamente los numerosos restau­rantes y comercios, mientras el resto pue­de verse sobre las aceras secándose al sol para su posterior comercialización.

Mucho pudiera hablarse sobre la historia de este sitio. En el siglo XVI, al llegar los co­lonialistas españoles a tierras mexicanas se sorprendieron con el mítico lugar, ubicado en medio de un inmenso lago que los mexi­cas llamaban Aztlán. Historias y leyendas lo califican de lugar sagrado y primer asen­tamiento del que proceden los fundadores del gran Imperio de Tenochtitlán.

El fraile dominico Diego de Durán escribió que esta era una isla donde “…gozaban de mucha cantidad de patos, de todo género de garzas, de cuervos marinos y gallinas de agua y de gallaretas. Gozaban del can­to y melodía de los pajaritos de las cabezas coloradas y amarillas. Gozaron de muchas diferencias de hermosos y grandes pesca­dos. Gozaron de gran frescura de arboledas que había por aquellas riberas, y de fuentes cercadas de sauces y de sabinas y de alisos grandes y hermosos”.

Conociendo el pensamiento español de la época, totalmente imbuido en el cristia­nismo, nada atrevido resulta pensar que la descripción de aquel lugar evocaba al bíblico Edén, de ahí el gran interés por conquistarlo.

                                                                                                   ISLAS DEL MUNDO NAURU

Por P. Borpel

Navegamos por los mares de la Micronesia. Esta vez nuestro destino será la isla de Nauru, no sin antes sortear las miles de ínsulas y atolones que existen en la zona.

En el mes de marzo esta región del planeta se encuentra en verano, el mar se mueve ligeramente, el viento sopla en dirección noreste con una velocidad de nueve kilómetros por hora, permitiendo el avance del buque sin contratiempos y la temperatura ambiente es de 28 grados Celsius. El día se presenta algo lluvioso, al parecer algo típico en esta época del año, en que según las series históricas, las precipitaciones están presentes una veintena de días al mes como promedio. A bordo, apenas el reloj marca las 10:00 a.m., hora local, comienzan a ser avistadas las costas de la isla y en la medida que nos acercamos a ella distinguimos las ayudas a la navegación que nos sirven de orientación para llegar a nuestro destino.

Nauru es uno de los territorios insulares del Pacífico Central. Los otros más cercanos son los Estados Federados de Micronesia, al norte; Kiribati, al este; Islas Salomón, al sur y Papúa Nueva Guinea, al oeste. Su idioma oficial es el Nauruano. Para los más estudiosos se localiza en latitud 00 32´Sur y longitud 166 55´ Este. Esta isla se define como un pequeño atolón de forma oval que apenas alcanza seis kilómetros de largo y 4, 5 de ancho, medidas demasiadas pequeñas para poder ser representado en la escala de cualquier planisferio. Aislado como muy pocos lugares en el planeta, el estado independiente Nauru, con su capital Yaren, es considerado la república de menor tamaño del mundo. Aunque se dice que fue poblada cerca del año 1200 a.C. por emigrantes melanesios y micronesios procedentes de China, se viene a conocer a partir de su descubrimiento en 1798 por el capitán del barco ballenero británico John Fearn, que de forma accidental llegó al lugar, denominándolo como “la isla agradable”.

No obstante a la fecha en que se produce su descubrimiento, la colonización de Nauru fue a finales del siglo XIX. Su historia registra haber estado bajo el poderío alemán hasta comienzos del siglo XX. Al salir derrotados los alemanes durante la Primera Guerra Mundial, Australia, Nueva Zelanda e Inglaterra tomaron el control de la isla, hasta que los japoneses se apoderan de ella durante la Segunda Conflagración del Orbe. Tras la derrota nipona, Australia ejerce de nuevo su control sobre el territorio. En 1968, los nauruanos logran su independencia y años más tarde, en 1999, la república es aceptada como miembro de la Organización de las Naciones Unidas. Elemento clave en la vida de aquel apartado territorio, han sido sus yacimientos naturales de fosfato, mineral que según algunos estudiosos, tiene su origen en las excretas y los residuos que durante miles de años depositaron las aves marinas. Según esta teoría, los desechos Elemento clave en la vida de aquel apartado territorio, han sido sus yacimientos naturales de fosfato, mineral que según algunos estudiosos, tiene su origen en las excretas y los residuos que durante miles de años depositaron las aves marinas. Según esta teoría, los desechosmezclados con los esqueletos y las plumas de aves con la tierra del lugar jugaron un papel importante en la formación de las reservas del mineral.

Como descubridor de la riqueza inorgánica de la isla aparece sir Albert Ellis, sobre el cual se plantea que en 1901 envió a analizar unos pedazos de rocas que llegaron a sus manos, y se detectó que tenían gran concentración de fosfato. El fosfato como mineral tiene grandes aplicaciones en la vida doméstica e industrial, por esa razón comenzó la explotación de los yacimientos naturales a cielo abierto por parte la British PhosphateCorporation. Años más tarde, esta empresavendió a los nauruanos todos susderechos dando lugar a la Nauru PhospateCorporation, una empresa nacionaldedicada a la explotación del producto.

Por los ingresos obtenidos en la actividad minera, las condiciones de vida de los nativos cambiaron por completo. Aquellapequeña isla, con aproximadamente diez mil habitantes, alcanzó niveles de vida semejantes a los de cualquier país del mundo desarrollado y en tan reducido territorio podían verse vehículos de moda en sus pocas y cortas carreteras y calles.Debido a la disminución de las reservas de fosfato y quizás también a deficiencias en el control de sus finanzas, Nauru, que hasta entonces había vivido sin desempleo, ni impuestos y con servicios sociales totalmente gratuitos, se vio obligada a hacer cambios en su economía.Tal era la situación económica de la pequeña nación del Pacífico a principios del presente siglo que comienza a aparecer en las listas de países los cuales, a criterio del Grupo de Acción Financiera Internacional Contra el Lavado de Dinero (GAFI), conocido como Financial ActionTask Force (FATF), eran considerados con insuficientes defensas para luchar contra el blanqueo de capitales.

Otras fuentes refieren que el estado nauruano se convirtió en un paraíso fiscal en el que cualquier persona, sin visitar la isla y sin revelar su identidad real, podía tener y operar una cuenta en sus bancos.

Esta política del silencio bancario, despertó el interés de mafiosos del mundo, quienes aprovecharon la situación en beneficio de sus fraudulentos negocios. El pronunciamiento de la comunidad financiera internacional contra la isla, forzó al gobierno local a ejecutar un grupo de acciones contra el blanqueado de dinero. Según el portal Ahorro Tributario, a través de un artículo activado el 19 octubre de 2005, se informa que en esa fecha, dicha comunidad había levantado el veto contra la banca nauruana.

El referido portal digital señalabatextualmente: “Nauru había llegado a albergar más de cuatrocientos bancos constituidos por poco dinero y sin las menores garantías financieras ni jurídicas. Muchos de ellos simplemente tenían un apartado de correos en la isla. La mafia rusa y otras organizaciones criminales utilizaronsistemáticamente bancos nauruanos para blanquear dinero. Por este motivo, Nauru fue condenado y se convirtió en un paria de la comunidad financiera internacional”. Lograda una mayor transparencia en sus finanzas, al Estado le quedaba como reto continuar la búsqueda de nuevas fuentes, y vendió los activos que poseía en el exterior, concedió licencias de pesca a barcos extranjeros y arrendó a Australia una parte del territorio de la isla para concentrar en su campamento a los extranjeros solicitantes de asilo. En Nauru se destacan el escaso potencial agrícola y de servicios que limita su desarrollo. Por su posición geográfica, se ve obligada a depender cada vez más de la vecina Australia, proveedora de más del 90 por ciento de los alimentos consumidos por ese pueblo.

No resulta posible hablar de Naurusin hacer mención a los problemas de salud pública que presentan sus pobladores. De la página Men´sHealth extraemos un dato publicado por el diario británicoTheTelegraph que sitúa a esta república en el número uno entre los diez países del mundo con mayores tasas de sobrepeso. El 94.5 por ciento de su población clasifica dentro de las personas con anormal o excesiva acumulación de grasa en su masa corporal. Nueve de cada diez personas presentan problemas de sobrepeso u obesidad. Sobre la causa que origina este problema, se discute si es el fosfato contenido en su suelo el que impide cultivar vegetales, malos hábitos alimentarios heredados de las escaseces sufridas en algún momento por la población local, la amenaza que para la isla representó la introducción de la alimentación occidental, o la posible vulnerabilidad ante estos problemas que pueda tener este grupo humano. Todo parece indicar que las ideas de controlar la dieta y practicar ejercicios no resultanmuy acertadas entre los habitantes delas islas del Pacífico, que seaferran a lacreencia que debe comerse mucho y queel exceso de peso es signo de riqueza y poder. El índice de obesidad ocasiona queel 30 por ciento de la población sufra de diabetes tipo II, mientras que una cifra similar padece de hipertensión y arteriosclerosis. La esperanza de vida es de 58 años para los hombres y de 65 para las mujeres.

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